miércoles, 2 de diciembre de 2015

Miedos vencidos para cumplir una promesa

Hola a todos:
Una vez más vuelvo a dirigirme a vosotros para hablaros de una
experiencia que tuve esta mañana que, para la mayoría de la gente, puede
parecer algo trivial, pero para una persona ciega no lo es.
Tras 17 años sin coger un bastón y enfrentarme a un recorrido, hoy lo he
hecho, uno no fácil por cierto, que va desde mi casa hasta donde mi
hermana trabaja, unos cuantos cruces y obstáculos de gente que, aunque
divisen a una persona ciega parecen ver menos que ella, no se aparta ,
han dado un poco de aventura y, digámoslo así, han puesto un poco de
picante al reto,
Ya había estado practicando el recorrido, pues mucha gente que ve a
personas solas andar por calles o partes de una ciudad creen que es como
ellos, los videntes, que todo es muy fácil, y no imaginan el trabajo de
práctica y memorización de todos los detalles de los que un recorrido
consta teniendo en cuenta referencias que para las personas videntes
pasan desapercibidas por contar con unas cámaras naturales de muchos
píxeles que les ofrecen una imagen del camino nítida y clara, es decir,
sus ojitos por donde les entra aproximadamente más de un 60 por ciento
de la información.
Pero tras tener el corazón a una buena velocidad y rezar para que los
obstáculos no fueran muchos y el gps de la cabeza no falle, logré
hacerlo y, aunque me gustaría y espero conseguir mucho más, pues la
sensación de libertad y utilidad que todo ser humano debe de sentir es
indescriptible, aún sé que hay muchas etapas por recorrer y muchos
tropiezos que salvar.
Bueno mis queridos amigos, como siempre, os mando un gran abrazo para
ellos y besitos para ellas y a todas las personas que han reconocido mi
humilde paso en un camino de rosas con espinas no me queda más que
mostrarles mi máximo agradecimiento, pues el cariño y apoyo siempre es
un acicate para seguir adelante.
Espero vuestros comentarios, pues, ya sabéis, sin vosotros esto no
merece la pena.

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domingo, 1 de noviembre de 2015

Cambiemos calabazas sin sabor por ricos buñuelos de viento y huesos de santo

Hola a todos:
De nuevo estoy aquí, esta vez para reivindicar nuestras tradiciones y,
como digo en el asunto, quiero cambiar esos horribles disfraces llenos
de muerte, sangre y otras cosas peores y esas calabazas ridículas
adornadas con velitas por nuestros buñuelos de viento, huesitos de santo
deliciosos y nuestras nutritivas castañas así como nuestras tradiciones
de visitar y guardar respeto a nuestros difuntos, personas que, a base
de esfuerzos, errores y aciertos han hecho de nuestra forma de vida lo
que hoy es hasta que nos la estamos, como vulgarmente se dice, cargando
con tradiciones que nada tienen que ver con nosotros, si exceptuamos,
claro está, nuestros territorios de origen celta como puede ser el caso
de Galicia, Asturias o Cantabria, donde sí podría tener algo de más sentido.
Tampoco esta tradición, por mucho que se empeñen en Estados unidos, es
totalmente suya, se remonta su origen a una fiesta llamada Samahin que
tenía y tiene lugar en Irlanda, Escocia y países celtas en general
cuando se celebraba la recogida de la cosecha y el inicio del nuevo año
que era el 1 de noviembre y, según se decía, los espíritus tenían la
facultad de convvivir con los vivos en esa noche, pero había que hacer
ruidos y vestirse con disfraces que asustaran y auyentaran a los malos
espíritus, de ahí toda esa tradición de disfrazarse en Halloween.
pues bien, esta fiesta fue llevada por los irlandeses a ese país a
partir de 1840, cuando hubo un gran problema de hambre.
Por lo tanto y, como se aprecia por lo que he dicho antes, todo esto no
tiene nada que ver con nosotros que, al parecer y sin tener personalidad
alguna, copiamos todo lo que se hace en Estados Unidos, pero ellos no
tienen la culpa, simplemente exponen tradiciones de las que se sienten
orgullosos, pues es su cultura.
Creo que es más típico de nosotros el respeto a nuestros difuntos,
aunque en esta sociedad parece que la muerte, que es un hecho natural
que a todos nos va a alcanzar, se trata de ocultar y hasta parece de mal
gusto ya dar el pésame y acompañar a quien ha perdido a un ser querido
en su dolor, es más, el hecho mortuorio se relativiza tanto que hasta
hay una empresa que con las cenizas de los finados pretende hacer un
reloj de arena, si seguimos así el lema va a ser, fúmate las cenizas de
los que algún día te quisieron, y muéstrales tu cariño respirándolos,
¿hay mejor manera de que se queden en ti?, aunque cuando las volutas de
humo del cigarro o puro, que todo depende del peso del que ha pasado a
mejor vida, se esparzan en una fogata por ahí poblando los aires y
contaminando a otros habría que ver lo que pensarían.
Bueno, como siempre os mando un gran abrazo, para ellos, y para ellas
muchos besos y feliz día de todos los santos y de los fieles difuntos,
no de Halloween.

sábado, 31 de octubre de 2015

He vuelto y espero que para quedarme

Hola a todos y todas:
Pues sí, os sorprende, ¿verdad?, después de 2 años que vuelva a aparecer en escena, pero ha sido todo tan vertiginoso y complejo que, entre unas cosas y otras, he tenido bastante dejado de lado este humilde rinconcito donde trato de escribir la percepción que tengo de las cosas o, simplemente, reflejar algunas experiencias vitales que hacen que uno, para bien o para mal, vaya aprendiendo sin ensayo a interpretar el papel que le ha tocado en el difícil teatro que llamamos vida.
Comparemos este largo período de ausencia con una corrida de rejoneo y que me perdonen si los no aficionados a la fiesta brava no lo entienden, pero no voy a ponerme como el rejoneador, sino que, y creo que será un planteamiento más original, desdeel punto de vista del toro, no considero que me esté menospreciando por compararme con tan bello animal que, aparte de ser el rey de las dehesas, tiene un porte y un señorío fuera de toda duda y una nobleza que falta y mucha hace en estos tiempos de ´corrupción y el buscar el propio interés.
Pues bien, parecía ante mí que mi vida iba a experimentar grandes y fantásticos cambios, pero fue un espejismo, el mismo que el morlaco experimenta cuando se abre la puerta de toriles o también llamada puerta de los sustos y, tras haber estado a oscuras ve la luz y terreno para correr.
Pero, ¡ay! de pronto todo cambia al sentir el primer rejón de castigo, ahí se ve si es un toro manso y huye a las tablas o saca la bravura o casta, que no es lo mismo que la mala intención, y se crece.
Pues bien, mi supuesta vida idílica se truncó con dos buenos y fuertes rejones de castigo que, hay que reconocerlo, me dejaron bien pero bien tocado.
El dolor fue tan inmenso que incluso llegaría a decir que caí en un pozo oscuro al menos hundiéndome hasta la cintura, pero mirando, aunque en mi caso tal vez este verbo no sea muy apropiado de usar por razones obvias, vi una cuerda por la que podría subir y la disyuntiva era dura, pero clara: hundirte hasta que el agua te sepultara o subir aunque eso conllevara un esfuerzo terrible y, claro está, no sé si por el instinto de supervivencia que todos llevamos dentro o por la ayuda de algunos Pepitos grillo que me hicieron comprender la necesidad de salir adelante afronté el reto de escapar del pozo.
Y es en esa situación de la lidia, aún en el primer tercio, donde me encuentro intentando buscar el indulto si puedo resistir a las banderillas y evitar el rejón de muerte.
Bueno, por hoy creo que me he extendido bastante, pero me parece que os debía una explicación y ahí os la he dado del porqué de mi ausencia tan prolongada.
Como siempre espero vuestros comentarios porque sin vosotros nada de esto merecería la pena.
Abrazos para ellos y besitos para ellas.